jueves, 27 de marzo de 2014

Dictado 27/03/14

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES Y CATEGORÍAS DE DESTINATARIOS PARA UNA FORMACIÓN PROFESIONAL INTEGRAL

INTRODUCCIÓN
Una formación profesional integral, no consiste tan solo en la obtención de competencias técnicas si no que pretende explícita mente también lograr la autonomía humana, la responsabilidad social y la participación democrática en la vida y en el trabajo. Para ello se requiere por una parte que los alumnos o aprendices de FP (en caso particular sepan interpretar situaciones técnicas sistemáticas, reflexionando e interviniendo en ellas de manera constructiva y analítica).Por otro lado un componente integral de una formación global es el fomento de comportamiento social de la emancipación la creatividad y la facultad de participación.

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DE UNA FORMACIÓN PROFESIONAL INTEGRAL
Premisa básica para una FP con futuro es que la formación sea escolar o en la empresa cumpla el requisito de impartir  competencias  profesionales de actuación y que desarrolle la personalidad.

COMPETENCIAS PROFESIONALES DE ACTUACIÓN

Antiguamente las competencias profesionales de actuación se equiparaban con frecuencia a una cualificación puramente  técnica  impartible mediante conocimientos y capacitación conocimientos y capacidades estrechamente relacionados a una materia pero esta versión ya no basta para una formación profesional orientada al futuro. Las competencias de actuación profesionales implican hoy junto mayores exigencias de conocimiento sobre todo una competencia personal y metodológica claramente cifrada marcada cifrada en cualificaciones claves de tipo materia formal y social por ejemplo la capacidad de comunicación y colaboración el dominio de técnicas de formación de trabajo o facultades decisorias  y de participación. Factores constituidos de las competencias profesionales de actuación son así los conocimientos profesionales la autonomía de pensamiento y actuación la cooperación interpersonal y los intereses técnicos como factor motivación.
Los objetivos son las competencias específicas o técnicas de los alumnos o aprendices de FP, es decir su capacidad para el trabajo especializado, eficiente y autónomo. Este objetivo didáctico se encuentra ya prescrito por la ley de la formación profesional alemana (LFP) de 1969: “la formación profesional debe trasmitir una base profesional amplia y las capacidades y conocimientos técnicos específicos necesarios para ejercer una actividad profesional cualificada mediante cursos estructurados. Deberá así mismo posibilitar la obtención de la correspondiente experiencia profesional”.

DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD

El desarrollo de la personalidad es materia que se refiere ante todo a la relación con uno mismo. Aspira a la auto conocimiento, a la actuación auto responsable, a la construcción de espacios de interés y de planes vitales propios. Un fin parcial del desarrollo de la personalidad es la consecución de competencias individuales para alumnos y aprendices comprendidas estas como desarrollo de la propia capacidad de juicio (incluyendo la auto crítica) y la incorporación del comportamiento social y la intervención política participativa. La intervención social y política no significa actuar en calidad de ejecutor de normas si no de manera interpretativa: según esta el ser humano interpreta situaciones sucesos y experiencias de su mundo vital  partiendo de sus patrones de significación y sus escalas de valores y actuar reflexivamente en consecuencia. La formación reflexiva o auto reflexión es la capacidad para comprender las premisas y consecuencias del propio pensamiento y de la propia actuación, asegurarse del sentido y la legitimación de la propia actividad y ser responsable de estos.
En conjunto y  a fin de cuentas se trata de construir la identidad sociocultural, el sentimiento vital del ser humano y su perspectiva personal dentro de su  mundo vital. Elementos necesarios a este fin son por una parte la flexibilidad ante las evoluciones técnicas económicas y laborales y también por otra la disposición para adaptarse  a determinados valores reflejar estos críticamente  y aceptar responsabilidad.
De esta manera una escuela de formación profesional tendría una misión educativa cuádruple:
A.      Continuación  de la enseñanza general
B.      Educación
C.      Formación complementaria para una profesión concreta
D.      Formación no selectiva mediante el ejercicio de una profesional
Las competencias individuales son así mismo premisa para las competencias sociales y políticas. Ambas se hallan unidas indisolublemente: las competencias individuales (ética) son el presupuesto de las competencias sociales (critica) y acompañan a estas. El objetivo parcial es la madures profesional. “madures profesional significa desde el punto de vista estricto de la didáctica profesional por un lado autonomía profesional como suma de todas las cualificaciones necesarias para mantenerse en la vida profesional, cumpliendo normas prescritas de rendimiento pero a la ves para poder re cuestionar dichas normas; por otro lado la noción de madures del ser humano  engloba la autor reflexión y la reflexión sobre estructuras  improcesos sociales con el objetivo de superar limites interiorizados y ampliar el margen de posibilidades de comportamiento individual. Asumir la posibilidad de cambio en la circunstancias que se opongan a este despliegue y capacitara a el ser humano para pensar y actuar de forma racional.


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